sábado, 28 de marzo de 2009

Nochecita oriental

Volví aquí, donde la medianoche,
ensaya como abrir, desperdigados,
sus postigones de recibir el alba,
con repentino rechinar de gallos
el giro inmemorial de sus bisagras.

Aquí, donde enjoyada mi visión
en un tiro que comba el firmamento,
se pierde enajenándome sentidos;
recobrados al pitar el tren nochero
y al lamento de los perros afligidos.

Aquí, donde la iglesia se hipnotiza,
y emancipa parroquianos el boliche;
indiscreto mostrador confesionario,
con una Cruz del Sur, casi fetiche,
y un lucero en cada copa, sublevado.

Aquí, donde confronto aquel solar,
que náufrago, se aferra de su palma.
Su aljibe introvertido como un viejo,
el nunca más del portalito de tu casa,
y un aura triste de amorío deshecho.

El asunto es que por fin estoy aquí,
donde la luna gentil es piedra blanca
de una rayuela trazada con pretiles
con su cielo quimérico de chapa;
candombeado si llueve, con repique...

...o por gatos en trifulca por su gata.

3 comentarios:

  1. Ay poeta, poeta! Tus poemas me traen el bullicio, los edificios antiguos, las palomas, los pretiles, las gárgolas. Hasta el olor del barrio. Te quiero mucho.
    Diana.

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  2. Que bueno, tan geografico y urbano que transporta. Felicitaciones!!!

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  3. Que gran placer volver a recrearme en tus letras estimado poeta.
    Saludos
    Vickie

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